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Daniel Hector / Blog

Música Libre o cultura para las masas

En el rubro discográfico, mas del noventa por ciento del mercado esta concentrado en manos de las cinco multinacionales denominadas major: BMG, EMI, Sony, Warner y Polygram. En los años noventa, la mayoría de las discográficas latinoamericanas fueron absorbidas por las transnacionales (junto con su catálogo de artistas y repertorio).Aunque las transnacionales tienden a homogeneizar y estandarizar su producción, (empobreciendo la diversidad), en la música se da un fenómeno contrapuesto, un diálogo local-global o glocal, como dirían los sociólogos, en Latinoamérica existe el predominio del gusto del público masivo por la música nacional y en castellano (portugués), por sobre la extranjera en inglés, a pesar de esta circunstancia los artistas mas populares y por ende que más facturan, son manejados por las majors.Cuando alguna discográfica nacional (indie) genera un artista y un repertorio exitoso, como no cuenta con capital suficiente, ni tiene la red de distribución para producir y catapultar al artista al mercado global: edición del disco-video clip-programas televisivos-sitios Web-difusión-remeras-stickers-pósters , merchandising, termina vendiendo el producto a una major. Si el disco finalmente vende bien, acabarán todos viviendo en Miami, que se ha convertido en la virtual capital de la cultura latinoamericana.Como se imaginarán, las multinacionales no invierten en vanguardias, en valores artísticos o en talentos ignorados, ellas solo apuestan a ganador, controlan el mercado masivo e imponen modas, masificando su producción tanto como sus ganancias.Los pocos artistas locales elegidos para la gran audiencia global, rediseñan su imagen y repertorio bajo la tutela de los productores estrellas (fabricantes de éxitos), empleados de la industria que son los encargados adaptar al artista, de acuerdo a las formulas que ya han funcionando en los mercados del primer mundo.La triste realidad es que la gran mayoría de músicos y artistas locales, se quedan impotentes frente al micrófono apagado

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